Según funcionarios estadounidenses, el desalojo puede ser propaganda, preparación para un conflicto inminente o una maniobra. El Kremlin negó la información y afirmó que su representación en Kiev estaba “operando como de costumbre”

En medio de las tensiones diplomáticas por la concentración de tropas rusas en la frontera ucraniana, Estados Unidos y Ucrania comenzaron a notar cómo Rusia vacío su embajada en Kiev.

El 5 de enero, 18 personas -la mayoría hijos y esposas de diplomáticos rusos- subieron a autobuses y emprendieron un viaje de 15 horas a Moscú, según un alto funcionario de seguridad ucraniano, citado por The New York Times.

Unas 30 personas más abandonaron la representación diplomática en los días posteriores, desde Kiev y un consulado en Lviv, en el oeste de Ucrania. Los diplomáticos de otros dos consulados rusos han recibido la orden de prepararse para abandonar Ucrania, dijo el funcionario de seguridad, que habló con el medio neoyorquino bajo condición de anonimato.

El desalojo de la embajada rusa puede ser propaganda, preparación para un conflicto inminente o una maniobra, o las tres cosas juntas, dicen los funcionarios ucranianos y estadounidenses citados por The New York Times.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia dijo este martes que su embajada en Kiev estaba “operando como de costumbre”, informó la agencia de noticias Interfax.

Los funcionarios estadounidenses vieron venir las evacuaciones de embajadas rusas. “Tenemos información que indica que el gobierno ruso se estaba preparando para evacuar a sus familiares de la embajada rusa en Ucrania a finales de diciembre y principios de enero”, dijo un funcionario estadounidense en un comunicado.

Las lentas salidas se han convertido en parte del rompecabezas de lo que sucederá después. Se suman a los ciberataques a ministerios ucranianos de la semana pasada, y a los informes de Microsoft y de Estados Unidos de que se ha plantado malware mucho más destructivo en las redes ucranianas pero no se ha activado.

Docenas de equipos informáticos en agencias del gobierno ucraniano fueron infectados con un malware destructivo disfrazado de ransomware, según reveló Microsoft el sábado por la noche. La noticia sugirió que un llamativo ataque que secuestró sitios web oficiales del gobierno ucraniano había sido una distracción. El alcance de los daños no estaba claro en un primer momento.

El ataque se produjo mientras persiste la amenaza de una invasión rusa en Ucrania, y con los esfuerzos diplomáticos para reducir la tensión aparentemente estancados.

En una breve entrada en un blog, equivalente a una alarma en el sector, Microsoft dijo haber detectado por primera vez el software malicioso el jueves. Eso coincidiría con el ataque que dejó fuera de servicio unas 70 webs del gobierno de forma temporal.

Un responsable ucraniano de seguridad indicó a Reuters que el ataque a los sitios web había servido de cobertura a un ataque malicioso, en declaraciones publicadas antes el sábado.

Por otro lado, un importante ejecutivo privado del sector de la ciberseguridad en Kiev dijo a AP cómo había tenido éxito el ataque: Los intrusos habían accedido a las redes del gobierno a través de un proveedor de software compartido en un ataque conocido como de cadena de suministro, similar a la operación rusa de ciberespionaje SolarWinds realizada en 2020 contra el gobierno estadounidense.

En otro post técnico, Microsoft dijo que los sistemas afectados “incluyen a varias organizaciones del gobierno, sin fines de lucro y de tecnologías de la información”. La firma dijo desconocer cuántas organizaciones de Ucrania u otros lugares podrían haberse visto afectadas, pero que esperaba tener noticias de más infecciones.

Rusia está acusada de haber desplegado unos 100.000 soldados cerca de la frontera con Ucrania, en momentos en que Moscú busca que los occidentales se comprometan a que Kiev no se una nunca a la alianza atlántica OTAN.

Ucrania vive desde 2014 un conflicto con los separatistas prorrusos que ha dejado más de 13.000 muertos y que comenzó después de que Moscú anexionara la península de Crimea.

(Con información de AFP y EFE)