La rabia es una enfermedad zoonótica, de curso agudo, infeccioso y viral, que afecta al sistema nervioso central, causado por un Rhabdoviridae que produce encefalitis, con una letalidad al 100%, una vez que aparecen los síntomas, la enfermedad es casi siempre mortal.

El virus de la rabia está difundido en todo el planeta y ataca mamíferos tanto domésticos como salvajes, incluyendo al ser humano. Este se encuentra en la saliva y secreciones de los animales infectados, se inocula al hombre cuando animales infectados provocan una lesión por mordedura o arañazos. También puede ser transmitido cuando un individuo tiene una lesión de continuidad de la piel y toma contacto con las secreciones salivales de un animal infectado.

En el Ecuador la rabia es un problema de Salud Pública que se presenta con mayor incidencia en el grupo etario entre 5 y 14 años, registrando el 41,8 % de los casos.

En 1996, se registraron en Ecuador uno de los más graves episodios de los últimos 50 años al notificarse 65 fallecimientos y presentando 1700 perros con rabia. En el año 1997, se logró disminuir la incidencia de esta enfermedad con la implementación de campañas anuales de vacunación canina y siguiendo las estrategias del Plan Regional de Rabia de OPS/OMS.

El principal transmisor de la rabia a los humanos es el perro y en menor proporción es el gato.

Actualmente el Ecuador forma parte del Plan Regional de Rabia impulsado por OPS/OMS, con la implementación de campañas anuales de vacunación antirrábica canica, control adecuado de focos rábico, la atención de las personas en riesgo, capacitación de personas de las unidades operativas y la limitación de la población canina.

En este contexto,  la presente campaña se calculó la población de perros considerando que por cada 7,6 personas hay un perro. La población de gatos se calculó estimando el 10% de población total estimada de perros.