El Barcelona desplazó este miércoles a una expedición oficial representada por el vicepresidente deportivo Rafael Yuste y el director de fútbol Mateu Alemany con el objetivo de concretar el fichaje de Xavi Hernández como nuevo entrenador del primer equipo con la dirección del Al Sadd, con cuyos representantes se reunirán los enviados del club azulgrana tras el partido de Liga que el equipo catarí disputará frente al Al Duhail y que significará, en buena lógica, la despedida del técnico catalán.

Confiando en el acuerdo entre los dos clubes (no se contempla otro escenario), Xavi viajaría a Barcelona probablemente el viernes y no está confirmado que acudiera a Vigo para ver en directo el partido entre el Celta y el Barça, que será dirigido por última vez por Sergi Barjuan.

Tras este encuentro habrá un parón de dos semanas en la competición por la disputa de partidos de selecciones y será entonces cuando se producirá el relevo al mando de la primera plantilla, esperándose su presentación oficial el próximo lunes y debutando como entrenador Xavi el 20 de noviembre en el derbi contra el Espanyol que se disputará en el Camp Nou.

El acuerdo entre los dos clubes, a pesar de la cláusula de rescisión que contempla el contrato del técnico con el club catarí y del discurso firme que se mantuvo los últimos días desde Doha , podría concretarse con un partido amistoso a jugar entre los dos equipos en Doha la próxima temporada y que dejaría sin efecto el pago establecido en dicha cláusula.

A pesar de que el deseo del presidente y propietario del Al Sadd, Mohammed bin Hamad, era tratar personalmente con Joan Laporta la liberación de Xavi, el presidente del Barça se quedó finalmente en Barcelona, estimando la entidad española que la presencia de Yuste será suficiente para cerrar un acuerdo que se estima cercano, habida cuenta de la promesa formal que los dirigentes del club catarí trasladaron a Xavi cuando renovó su contrato la pasada primavera (hasta 2023) de facilitarle su marcha si recibía una propuesta desde el Camp Nou, algo que se descartó en verano pero que se aceleró en las últimas semanas, desde que la posición de Ronald Koeman, despedido finalmente tras la derrota en Vallecas, quedó ya muy tocada.

El acuerdo entre Xavi y el Barcelona, admitieron a ESPN fuentes de la negociación, está solventado con un contrato por lo que resta de esta temporada y las dos siguientes, hasta junio de 2024, en el que, de entrada, percibirá un salario fijo sensiblemente inferior al que disfruta en Catar, incluyendo una cláusula por bonus dependiendo de los resultados y éxitos del equipo en cuanto a títulos o rendimiento en las diferentes competiciones en las que participe y en el que también se especifican las condiciones de los colaboradores que le acompañarán.